La sexóloga Domeena Renshaw, considera que la testosterona no es tratamiento mágico para la disfunción sexual femenina que en los últimos tiempos nos vienen repitiendo en los medios de comunicación. En realidad, la sexualidad de la mujer no es un problema médico, sino que la líbido femenina incluye muchos factores que difícilmente se pueden neutralizar con un poco de hormona.

Domeena Renshaw, Universidad LoyolaLa Dra es psiquiatra en la Universidad Loyola y ha señalado que la sexualidad incluye aspectos emocionales que pueden acompañarse de tratamientos como los antidepresivos. Los niveles de testosterona oscilan entre 40 y 75 ng/ml, y pueden disminuir a partir de la menopausia. La Dra Renshaw es muy reacia a prescribir testosterona, ya que no existe la "pequeña dosis" y advierte a las mujeres de los riesgos. La hormona aumenta el riesgo cardiovascular, puede aumentar el acné y cambiar el tono de voz. La doctora recomienda hablar, mejorar la comunicación en la pareja.