Síndrome premenstrual y trastorno disfórico premenstrual
El síndrome premenstrual es un conjunto de síntomas físicos y emocionales que sufren algunas mujeres durante algunos días o semanas con el único nexo común de su presentación o agravamiento en los días previos a la menstruación. En las formas más graves -y menos frecuentes- se denomina como trastorno disfórico premenstrual (TDP), una entidad definida ya hace años por la Asociación Norteamericana de Psiquiatría.
Se han descrito más de 100 síntomas relacionados con la menstruación, entre los que destacan cambios de humor, ansiedad, cansancio, inflamación, dolores y espasmos, sensación de perder el control, agresividad, ira, ideas suicidas, etc. No obstante, todas las mujeres perciben cambios ligeros, en la proximidad de la menstruación, en su fisiología sin que se trate del síndrome premenstrual. La Sociedad Británica para el Síndrome premenstrual estima que una de cada 20 mujeres tiene síntomas de intensidad importante o grave que altera su calidad de vida y sus relaciones personales. En el caso del Trastorno Disfórico Premenstrual la duración de los síntomas y su intensidad son mayores que en el síndrome premenstrual. En ambos casos los síntomas oscilan en intensidad en función del momento del ciclo menstrual.
No se conocen las causas de estos síndromes, pero es posible que estas mujeres son más sensibles a los niveles hormonales habituales del ciclo menstrual. Sobre todo a la variabilidad típica durante la época perimenstrual. Posiblemente, los cambios de humor varían en función del neurotransmisor cerebral serotonina. No existen pruebas específicas para llegar al diagnóstico, pero cuando se sospecha eldiagnóstico es útil llevar un diario de los síntomas durante varios ciclos para intentar delinear las propuestas terapéuticas.
El TDP se define por al menos 5 de los siguientes síntomas con presentación reiterada durante dos semanas en cada ciclo menstrual durante varios meses a lo largo de un año: depresión, ansiedad, cambios de humor, apatía para realizar las actividades cotidianas, falta de concentración, fatiga, comidas caprichosas, trastornos del sueño, sensación de agobio, y síntoams físicos como ganancia de peso, inflamación, mastalgia o edema mamario, cefaleas, dolores musculares y articulares.
No existe unanimidad sobre si el TDP se debe considerar un trastorno mental o un trastorno ginecológico.
La salud de la mujer / Woman's Health