Que levante la mano la persona que no ha oido hablar de viagra... Todos han leido o comentado algo sobre la pastilla azul. Ya ha cumplido 10 años y, aparte de los beneficios económicos producidos, no se le puede restar importancia a la mejoría que ha producido en muchos varones y mujeres que no sabían que hacer frente a la disfunción eréctil.

En Canada dos tercios de los varones de más de 40 años han usado al menos en una ocasión viagra. La encuesta Ipsos-Reid --encargada por el fabricante de viagra en Canadá- demostró que la causa de la falta de placer con las relaciones sexuales eran la fatiga, estrés y falta de tiempo por los compromisos familiares. Cuando se barajan esos argumentos quiere decir que la sexualidad de esas personas no es fantástica, algo va mal, no vale la pena intentarlo. La alienación que produce ese fracaso altera la vida cotidiana. Pfizer ha recomendado que se use viagra para corregir la epidemia de insatisfacción sexual entre las personas maduras.

Viagra también se está estudiando para el tratamiento de otras enfermedades que nada tienen que ver con la sexualidad, como alteraciones circulatorias o musculares. En los últimos días se comenta que algunos deportistas, como los ciclistas, usan viagra para mejorar su rendimiento en condiciones de gran esfuerzo, cuando el esfuerzo muscular se eleva al máximo.