Expertos en fertilidad, reunidos en el Auditorio Príncipe Felipe, de Oviedo, instan a no retrasar la maternidad más allá de los 35 años. Recuerdan que a partir de esa edad la posibilidad de gestar un bebé baja a un 50% Los especialistas alertan que asistimos a una «epidemia de esterilidad».
Microinyección espermática, hatching, estimulación ovárica, vitrificación de ovocitos...La lista de avances en materia de reproducción asistida es amplia y, en ocasiones, asusta. Sin embargo, los expertos en materia de fecundación in vitro reunidos en Oviedo, en el seno del congreso nacional de la Sociedad Española de Fertilidad, lanzaron ayer un mensaje claro: el fenómeno de la maternidad tardía está trayendo consecuencias sociales y sanitarias que empiezan a preocupar. Los especialistas hablan ya de una «epidemia de esterilidad» e instan a no postergar la maternidad más allá de los 35 años, tras recordar que a partir de esa edad la capacidad de gestación en la mujer cae hasta en un 50%.
Los profesionales recordaron que cada vez son más las parejas que superados los 35 años empiezan a demandar tratamientos de fecundación. La incorporación de la mujer al mundo laboral y los cambios sociales han hecho que «las parejas no se planteen tener hijos hasta pasados los 30 años y es ahí cuando empiezan los problemas», recordaba Jordi Cortada, del Centro de Infertilidad y Reproducción Humana de Lleida y presidente de la Sociedad Española de Andrología. «Tenemos más problemas de fertilidad porque es más difícil lograr una gestación a los 35 o 40 años que a los 25», insistió. Cortada admite que socialmente «ahora es casi más difícil tener un hijo a los 20 o 25 que antes», pero apunta a renglón seguido que las técnicas de fecundación in vitro «no son la panacea». Las tasas de gestación rondan, según la Sociedad Española de Fertilidad, en el conjunto de unidades públicas y privadas de reproducción humana, apenas se sitúa en el 24%.
La calidad del semen y los efectos de la edad del hombre en la capacidad de gestación fueron otros de los asuntos abordados. En este sentido, se aseguró que la calidad seminal de los españoles supera la media (... no podía ser de otra manera que diría el macho hispanicus) y se mantiene en ratios aceptables. Con todo, a diferencia de lo que ocurre con las mujeres, los hombres no pierden la capacidad reproductiva con la edad. Finalmente, el responsable de banco de semen, en Asturias, recordó que los resultados
preliminares de un estudio a nivel nacional, sitúa la calidad del semen de los asturianos en niveles de calidad media. ¿Es importante hacer estas comparaciones por autonomias, cantones y por idiomas? O se trata de hacer una entrevista sobre la nada.
No se ha filtrado información sobre los millones de "piedrólares" que mueve el negocio de la reproducción cada año.

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