La autoridad sanitaria y de control farmacológico de Estados Unidos (FDA) advirtió que la mala aplicación o sobredosis de botox puede causar hasta la muerte. Las reacciones adversas estarían relacionadas con la extensión de la toxina a áreas distintas al lugar de inyección y que se asemejan a los síntomas del botulismo: dificultades a la hora de tragar, debilidad y problemas respiratorios.

Los problemas detectados en Estados Unidos guardan relación con unas marcas comerciales determinadas. Entre noviembre de 1997 y diciembre de 2006 murieron 16 personas, de los 658 casos reportados de gente que “sufría efectos adversos tras inyecciones de la toxina del botulismo”. Sin embargo, la FDA no prohibió su venta, coincidiendo con la respuesta del laboratorio Allergan, ya que “no ha concluido que haya una relación causal entre los productos de este fármaco y las emergencias ocurridas”, aunque advirtió sobre sus posibles efectos secundarios.

El Botox lleva 18 años en el mercado y fue aprobado por las agenciassanitarias de más de 75 países. Se inyecta en pequeñas dosis para relajar un músculo y bloquear los impulsos nerviosos que forman las contracciones musculares por cuatro a seis meses, por lo que resulta ideal para eliminar temporalmente arrugas faciales, pero fatal si afecta a los músculos equivocados, como el corazón. También se utiliza para tratamientos de molestias como espasmo de los párpados oen el cuello y sudor excesivo en las axilas. De hecho, en Estados Unidos, el Botox se usa para evitar el resbalón producido por la sudoración en el talón en usuarias de zapatos de tacón alto.