Las relaciones sexuales durante el embarazo ha sido un tema tabú por el miedo a lesionar al embrión o provocar el inicio de contracciones. Si se toman precauciones no tiene porque ocurrir ninguna complicación, pero si requieren adaptación a las circunstancias personales y edad del embarazo. La sexualidad durante el embarazo es un aspecto esencial que se debe afrontar con naturalidad y adaptándose a los cambios que se producen. Durante el segundo trimestre del embarazo es cuando las relaciones sexuales son más armoniosas.

Durante el primer trimestre, las molestias digestivas, somnolencia, pequeñas hemorragias, etc no permiten disfrutar de la vida sexual. Pero se pueden tomar algunas precauciones para disminuir las molestias:

  • Realizar ejercicio físico: caminar, nadar
  • Si tiene naúseas tome comidas con féculas al principio de las comidas
  • Use ropa cómoda que se adapte al cambio físico
  • Aproveche la siesta y la mañana para "encontrarse"
Durante el segundo trimestre reaparece el deseo sexual: la vagina mejora su lubricación, la vagina es más sensible, la vulva está más congestiva y aumenta el placer sexual durante la penetración. Además, el malestar del primer trimestre ha desaparecido. En esta época algunas mujeres notan orgasmos más intensos que antes del embarazo.
En el tercer trimestre las relaciones son más difíciles por el volumen abdominal y para encontrar una posición adecuada. Además, es cuando se tiene más miedo a lesionar al niño o provocar el parto prematuro. Se ha dicho que las prostaglandinas del semen pueden favorecer las contracciones uterinas.
Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio han demostrado que no existe relación entre las relaciones sexuales y el inicio prematuro del parto. El investigador principal Jonathan Schaffir, sostiene que las embarazadas que se encuentran bien se implican en relaciones sexuales y las que están incomodas tiene presión abdominal o incomodidad -signos de parto prematuro- que rechaza el inicio de relaciones sexuales. La investigación realizada demuestra que las mujeres que tuvieron relaciones sexuales en las últimas semanas del embarazo tuvieron el nacimiento a la misma edad gestacional que las que se abstuvieron de las mismas.

Arch Womens Ment Health 2007;10(6):301-4. Do patients associate adverse pregnancy outcomes with folkloric beliefs?Schaffir J.
Department of Obstetrics and Gynecology, Ohio State University College of Medicine, Columbus, Ohio, USA
Many "old wives' tales" suggest that women can contribute to adverse outcomes through their behaviors and thoughts. Women attending a Midwestern American clinic were surveyed to determine how common such beliefs are. Two hundred women rated their agreement with a set of nine such beliefs. Women with a personal history of an adverse event had beliefs similar to those without such a history. The data suggest that such beliefs do not influence a woman's experience of pregnancy loss or birth defect.