Las embarazadas están expuestas al doble de irradiación por pruebas médicas que hace una década. Aunque la dosis de radiación que recibe la embarazada es relativamente baja, la verdad es que las dosis exponen a las mujeres a un tipo de radiación que altera las células y otros problemas de salud, incluso cáncer.

Un estudio de la Universidad Brown ha investigado como ha cambiado la irradiación de la embarazada a lo largo de los últimos años. La irradiación se ha incrementado un 121% en ese periodo. El mayor incremento afecta los scaners realizados. La realización de estudios radiológicos durante el embarazo tiene efectos negativos sobre el feto.