La depresión mayor en mujeres jóvenes es un potente factor de riesgo para sufrir posteriormente osteoporosis, al mismo nivel que la baja ingesta de calcio, fumar y falta de ejercicio. Esas mujeres con depresión mayor tienen densidad mineral ósea (DMO) baja, especialmente en la cadera, que las personas no-depresivas. Las diferencias son de alrededor del 2%.

El Dr. Giovanni Cizza, del National Institute of Mental Health, dice que las relaciones entre DMO y riesgo de fractura es exponencial; así, pequeños déficits en DMO se acompañan de aumentos importantes en la tasa de fracturas. Las pacientes incluidas en el estudio POWER se estudiaron la DMO en varias partes del cuerpo, cortisol y catecolaminas. Las mujeres con depresión tienen más valores de DMO inferiores a -1 en el cuello femoral (28% versus 11%) y cadera total (17% versus 2%). Las mujeres deprimidas tienen aumentadas las citoquinas proinflamatorias y disminución de las citoquinas antiinflamatorias, correspondiente a un estado dominante inflamatorio.