Los efectos del tabaquismo durante la gestación repercuten en la salud del niño después del nacimiento: mayor agresividad, hiperactividad, alteraciones de la conducta... Además, los riesgos maternos de complicaciones durante el embarazo están aumentados.

Estos problemas guardan relación con la intensidad del tabaquismo: a mayor cantidad de nicotina, mayor cantidad e intensidad de los problemas. Los Dres. Liza Gatzke-Koppy Théodore Beauchaine, de la Universidad de Washington, han realizado una encuesta en 137 mujeres y han confirmado los hallazgos antes citados. Además, las fumadoras pasivas también constituyen población que sufre los problemas. La Dra. Marie-Hélène Le Heuzey, del Hospital Robert Debréde Paris, dice que los trastornos se deben a múltiples factores, incluyendo el bajo peso fetal al nacer, prematuridad, alcoholismo materno, etc. En definitiva, fumar es un factor muy desfavorable para el resultado del embarazo.