Un reciente estudio en mujeres que padecen el llamado trastorno disfórico premenstrual (TDP), una forma grave de síndrome premenstrual (SP), se puede tratar con una píldora anticonceptiva que contiene drospirenona y etinilestradiol. El preparado consta de 24 píldoras activas y 4 con placebo.
El estudio se realizó en 64 mujeres con el TDP con al menos 5 síntomas intensos en la fase premenstrual y que mejoran al terminar la menstruación que tenían suficiente intensidad para interferir con el trabajo y vida social. Después de 3 meses de tratamiento las mujeres se cambiaron a placebo para comparar los efectos. Al final del estudio, las mujeres que tomaban el anticonceptivo mejoraban en sus síntomas: -22,94 con las hormonas y –10,46 en el grupo placebo. Además, el 62% de las mujeres que recibieron las hormonas se sintieron mejor, en comparación con solo el 32% en las que recibieron placebo.
Este estudio demuestra la gran importancia del efecto placebo cuando se trata de síntomas emocionales. Sin embargo, el nuevo tratamiento tiene efectos positivos.

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