Dismenorrea es el nombre que en medicina recibe el dolor producido por la menstruación. Se dice que es primaria si no existe una causa orgánica que lo justifique, y secundaria cuando existe una causa, como por ejemplo endometriosis.

La dismenorrea primaria es más frecuente que la secundaria, y casi siempre se manifiesta desde la adolescencia. Las dos formas pueden llegar a ser igualmente invalidantes e interferir con las actividades cotidianas. Habitualmente la dismenorrea mejora con el paso del tiempo y con un embarazo. Aunque se desconoce la causa de la dismenorrea primaria, se cree que se debe a las contracciones del útero cuando se comienza a desprender la menstruación y se liberan sustancias que estimulan el dolor.

El dolor puede afectar a la parte baja del abdomen, se puede prolongar a la espalda y a las piernas; se puede percibir como espasmos. A menudo empieza al comenzar la menstruación, suele ser máxima en las primeras 24 horas, y cede en los dos siguientes. Otros síntomas acompañantes son dolores de cabeza, naúseas, estreñimiento o diarrea, irritabilidad, nerviosismo, depresión, inflamación del abdomen, y molestias urinarias. Si el dolor es intenso, puede haber vómitos.

El tratamiento habitual de la dismenorrea primaria son los anti-inflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno, naproxeno, aspirina, etc. Los Laboratorios Columbia han comunicado recientemente el estudio de su producto para el tratamiento y la prevención de la dismenorrea, consistente en lidocaina administrada por vía vaginal. El estudio evaluó tres dosis de lidocaina, su bioadhesividad a lo largo de 4 días consecutivos; los niveles alcanzados en sangre fueron suficientes. En estos momentos está en marcha un estudio en fase II cruzado.