La actual República de Guinea Ecuatorial fue territorio español desde finales del siglo XVIII hasta 1968, fecha de la concesión de la independencia por parte de España. Incluso durante la década de los años sesenta, el territorio de Guinea tuvo oficialmente el status de provincia española. Concretamente se dividió en dos provincias diferentes en base a sus peculiaridades territoriales y étnicas, la de Fernando Poo y la de Rio Muni, con idénticas consideraciones políticas y administrativas que cualquier otra provincia del territorio español, peninsular o insular, incluyendo el derecho a la ciudadanía española de sus habitantes sin distinción de raza u origen, documentada con el preceptivo D.N.I.

Muchas mujeres ecuatoguineanas están en España buscando mejorar su formación, sus condiciones de trabajo, y un futuro para sus familiares. Muchas de ellas llegan con graves deficiencias de salud, con enfermedades crónicas, infecciones de transmisión sexual y problemas de integración social. Es lamentable el proceso de descolonización español en los que atañe a Guinea y Sahara. Como se dejo a la deriva a esos hermanos que fueron españoles un día. Sorprende también el poco apoyo que encuentran las mujeres ecuatoguineanas -una vez en España- discriminadas por su condición de mujer y, además, por ser africanas.

La salud de la población africana es muy heterogénea, pero en las mujeres ecuatoguineanas es bastante más precaria que la de las mujeres de otros países africanos. Los antiguos hospitales coloniales y dispensarios de salud públicas en otros tiempos eficientes, están dañados por el tiempo y la desidia de Obiang. La dotación humana y material de los centros que aún permanecen en pie son, a todas luces, insuficientes y deficientes. Hay falta de higiene en los hospitales y en general, en todos los establecimientos públicos.

En los servicios del aeropuerto internacional de Malabo, se puede adquirir gratuitamente para nuestro organismo un catálogo amplísimo de enfermedades infecciosas. Por estos lugares no circulan ni los ministros de Obiang ni sus familiares. El Dictador cuenta con un avión hospital, para su uso exclusivo y particular, con el que se desplaza en las crisis de sus achaques, que por cierto oculta al pueblo.

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