Se ha demostrado lo que era conocido de forma empírica: comer pescado durante el embarazo es beneficioso para la salud fetal y materna.

Una investigación reciente publicada en Lancet, basada en 11.875 embarazadas que fueron divididas en 3 grupos según la cantidad de productos del mar consumidos/por semana: 1) sin productos del mar, 2) algo de productos marinos (340 gramos), y 3) más de 340 gramos.

Los resultados indican que la madre que come más pescado mejora la capacidad intelectual del hijo. La inteligencia verbal de los niños cuyas madres no comieron productos del mar y los nacidos de madres que comieron 1-340 gramos/semana tuvieron 50%, y 9% de posibilidades de estar en los cuartiles más bajos, en comparación con los hijos de madres que comieron la mayor cantidad de productos marinos. Joseph Hibbeln, lider de la investigación, dice que limitar el consumo de pescado durante el embarazao tiene efectos negativos en el desarrollo neurológico.

La Environmental Protection Agency (EPA) y la Food and Drug Administration (FDA) dieron publicidad a una recomendación conjunta ahace algún tiempo para reducir el consumo de productos del mar a menos de 340 gramos/semana, para evitar los efectos de los contaminantes tales como metil-mercurio, dioxinas, y polifenoles policlorinados. Un portavoz de la FDA ha dicho que esa recomendación será revisada a la luz de los resutlados publicados por Hibben y sus colaboradores.

En Canadá, también se había recomendado por Health Canada que las embarazadas y madres lactantes reduzcan a un máximo de 300 gramos de pescado a la semana por los altos niveles de mercurio contenidos.

¿Qué debe hacer la embarazada? No se sabe, tantas controversias y recomendaciones encontradas no permiten posturas claras. Mejor esperar a los próximos resultados.