El macho peludo se cree el jefe de un harem

Se ha admitido que las focas hembras eran pasivas y copulaban con el macho más próximo, pero el comportamiento no corresponde con un harem humano. El profesor Joe Hoffman de la Universidad de Cambridge ha roto con el mito del macho dominante y la hembra pasiva o dominada. Sus estudios ponen de manifiesto que las hembras eligen al macho, que son capaces de elegir aquel que les interesa más desde el punta de vista genético, por sus condiciones físicas y tamaño corporal, su comportamiento y la calidad del territorio dominado. Otra posibilidad barajada es que la hembra pueda elegir por el olfato. Las focas estuvieron a punto de extinguirse en los siglos XVII y XVIII por los cazadores. En la actualidad se calcula que hay dos o tres millones de focas.

El barbudo grande parece el jefe de un harem, pero la hembra antártica tiene su cita en las Islas Georgias del Sur.(Photo: Iain Staniland, British Antarctic Survey)