La vacuna Gardasil dirigida a prevenir el cáncer de cuello uterino, puede ayudar a prevenir el cáncer de vulva y el de vagina.

La revista The Lancet ha publicado el 19 de mayo de 2007, un estudio internacional (pacientes de 24 países) llevado a cabo en 18.000 mujeres no-embarazadas de 16 a 26 años. El cáncer de vulva y el de vagina representan el 6% de todos los cánceres genitales femeninos; y aunque son menos frecuentes que el cáncer de cuello uterino, su frecuencia está aumentando en los últimos años. Su tratamiento es altamente mutilante, ya que la cirugía debe eliminar el tejido enfermo y sus áreas de progresión.

La vacuna Gardasil, contra el VPH, parece "altamente eficaz" contra las lesiones vulvares y vaginales de tipo precanceroso, especialmente en mujeres en las mujeres que no han estado expuestas al virus antes de la vacunación. La vacuna consiste en tres dosis repartidas a lo largo de 6 meses. El VPH se contagia por las relaciones sexuales, no siempre da síntomas, y en algunos casos produce cáncer. El estudio indica que Gardasil produce una protección del 97 al 100% frente a la aparición de las lesiones precancerosas de la vulva y la vagina.

En las mujeres que ya estaban infectadas con los VPH (que protege Gardasil) en el momento de la vacunación, la vacuna fue efectiva 71% frente a las lesiones precancerosas citadas.