Madrid, jueves 29 de marzo de 2007.- Tras décadas sin ningún avance significativo en el campo de la anticoncepción femenina, la mujer cuenta ya con un método anticonceptivo que, por primera vez, se adapta totalmente a su ritmo de vida, vela por su salud (menor dosificación hormonal, no se elimina por vía hepática, etc), y no produce alteraciones en el peso.

Su forma de uso, de aplicación semanal, evita los "olvidos" mejorando el cumplimiento y la eficacia del tratamiento para todos los grupos de edad y en todos los ciclos. Su experiencia de uso ha sido demostrada en más de 250 millones de ciclos en todo el mundo.

Además su modo de administración (vía transdérmica) evita algunos problemas relacionados con molestias gastrointestinales o alteración de la absorción, especialmente en casos de vómitos o diarreas.

El parche anticonceptivo es pequeño, flexible y muy fino. Se aplica directamente sobre la piel seca y se adhiere perfectamente siendo eficaz incluso cuando se realizan actividades que implican el contacto con el agua o el sudor (demostrado en estudios realizados en más de 3000 mujeres que han incluido el uso de más de 70000 parches).

Para cada ciclo menstrual se aplican 3 parches consecutivos (que pueden colocarse en 4 posiciones distintas), cada uno con 7 días de duración, seguidos de una semana en la que se descansa, por lo que se conservan los sangrados menstruales de forma regular. También posee un margen de seguridad de 48 horas en caso de olvido de retirada del parche.

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Rosa Pérez Riesco
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