
Las niñas siamesas italianas -de origen rumano- Anastasia y Tatiana Dogaru, de tres años de edad, van a ser separadas. Las niñas viven desde hace dos años en EEUU (Dallas) para su evaluación permanente. Están unidas por el cráneo (son cranéopagos) y su frecuencia es muy rara (un caso cada 2,5 millones de nacimientos).
Las niñas comparten numerosos vasos sangíneos, pero la mayor (Anastasia) carece de función renal propia y depende de su hermana; por lo tanto, al hacerse la separación tendrá que someterse a diálisis y transcurrido un tiempo para su recuperación se programará el trasplante renal (posiblemente uno de sus progenitores actuará de donante).
Cuando se proceda a su separación, el sistema venoso de Tatiana podría funcionar con cierta dificultad. Si no se adapta a la separación podría fallecer según los expertos. A nivel cerebral, parece que comparten solo una parte del mismo.
El gran problema es que la separación es inevitable, ya que comienzan a aparecer problemas insalvables.

que me da mucha pena por las siamesas que nacen pegadas
Acabo de leer que unas siamesas tailandesas han sido separadas con éxito. Lo he visto en http://www.perfil.com/contenidos/2007/04/05/noticia_0030.html
La medicina avanza mucho y dependerá del tipo de siameses ¿no? Además, los primeros siameses eran del reino de Siam (la actual Tailandia).
Muy interesante este blog.