El consumo de bebidas tipo colas tienen efectos negativos sobre el riesgo de osteoporosis. Al parecer, estas bebidas (4 veces por semana) reducen la densidad mineral ósea (DMO) en tres puntos diferentes de la cadera aunque no en la columna vertebral.
El efecto no lo producen todas las bebidas gaseosas carbonatadas, solo las que contienen ácido fosfórico como coca.cola o pepsi. Lo que es más interesante es que las mujeres objeto del estudio tenían una buena ingesta de calcio a partir de otras fuentes y los efectos se producen con tan solo 4 latas semanales de las citadas colas.
Tucker KL, Morita K, Qiao N, Hannan MT, Cupples LA, Kiel DP.
Colas, but not other carbonated beverages, are associated with low bone mineral density in older women: The Framingham Osteoporosis Study. Am J Clin Nutr 2006 Oct;84(4):936-42
Jean Mayer US Department of Agriculture Human Nutrition Research Center on Aging, Tufts University, Boston, MA 02111, USA. katherine.tucker@tufts.edu
BACKGROUND: Soft drink consumption may have adverse effects on bone mineral density (BMD), but studies have shown mixed results. In addition to displacing healthier beverages, colas contain caffeine and phosphoric acid (H3PO4), which may adversely affect bone. OBJECTIVE: We hypothesized that consumption of cola is associated with lower BMD. DESIGN: BMD was measured at the spine and 3 hip sites in 1413 women and 1125 men in the Framingham Osteoporosis Study by using dual-energy X-ray absorptiometry. Dietary intake was assessed by food-frequency questionnaire. We regressed each BMD measure on the frequency of soft drink consumption for men and women after adjustment for body mass index, height, age, energy intake, physical activity score, smoking, alcohol use, total calcium intake, total vitamin D intake, caffeine from noncola sources, season of measurement, and, for women, menopausal status and estrogen use. RESULTS: Cola intake was associated with significantly lower (P < 0.001-0.05) BMD at each hip site, but not the spine, in women but not in men. The mean BMD of those with daily cola intake was 3.7% lower at the femoral neck and 5.4% lower at Ward's area than of those who consumed <1 serving cola/mo. Similar results were seen for diet cola and, although weaker, for decaffeinated cola. No significant relations between noncola carbonated beverage consumption and BMD were observed. Total phosphorus intake was not significantly higher in daily cola consumers than in nonconsumers; however, the calcium-to-phosphorus ratios were lower. CONCLUSIONS: Intake of cola, but not of other carbonated soft drinks, is associated with low BMD in women. Additional research is needed to confirm these findings.
Desde siempre se decía que cada hijo le cuesta un diente a la madre, a causa del consumo de calcio para formar el esqueleto fetal en un periodo de 9 meses. La Dra. Stefanie Russell dice, sin embargo, que es la primera vez que se hace un estudio así. La autora recomienda que las madres cuiden sus dientes (¿Qúe otra cosa podría recomendar?).
Se espera que las preguntas se puedan contestar en unos meses, no antes de fin de año. Otra carta anterior, de diciembre de 2007, solicitaba más información sobre las fracturas.
Los modelos FRAX se han desarrollado a partir del estudio de grupos poblacionales de Europa, América del Norte, Asia y Australia. Se trata de un programa informático que se encuentra disponible en la web. También se pueden descargar otras versiones simplificadas que utilizan los factores de riesgo que haya disponibles. Los algoritmos de
La osteoporosis es una enfermedad muy frecuente (en España afecta a 2,5 millones de mujeres) que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos por pérdida del tejido óseo normal. Aunque no es la única enfermedad del metabolismo oseo, sí es la más frecuente. El hueso está correctamente calcificado, pero existe menor cantidad de hueso por unidad de volumen. Esto conlleva una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.
La investigación corresponde a un esfuerzo colectivo del grupo NHANES, basada en la medición de los niveles de vitamina D y la incidencia de enfermedad arterial periférica (EAP) que puede provocar serias complicaciones. La población incluye casi 4.900 personas adultas en las que se comparan los niveles bajos con los altos de vitamina D. En su población encontraron más de 400 personas con EAP. Los niveles bajos de vitamina D se acompañaron de un aumento signficativo del riesgo de padecer EAP.
La epidemióloga Dra. Louise Parker, de Halifax, Nueva Escocia, Canadá, recomienda la ingesta de mil unidades de la vitamina a días alternos. En un comunicado ha señalado:
La vitamina D es un principio nutritivo esencial, pero también es una hormona que interviene en numerosos procesos metabólicos. Cuando la mujer sufre de forma prolongada el déficit de esa hormona (por mala nutrición o baja exposición solar) los procesos celulares de muchos órganos se alteran.
El profesor Faustino Pérez-López, de la Universidad de Zaragoza, considera que mantener niveles óptimos de la vitamina reducen algunas alteraciones del embarazo, mejora el desarrollo musculoesquelético durante la pubertad permitiendo ganar la masa ósea necesaria, y reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas. Las evidencias más recientes permiten añadir que manteniendo esos niveles óptimos de vitamina D se puede reducir la prevalencia de cáncer genital y mamario. La biotecnología puede desarrollar productos con efecto selectivo sobre ciertos órganos sin que se altere el metabolismo del calcio que podrían abrir una nueva perspectiva en la prevención del cáncer femenino. Algunos de los datos comentados por el citado facultativo se publicarán en la revista Maturitas en las próximas semanas. Además, ha sido invitado a una conferencia plenaria sobre la materia en el 13º Congreso Mundial de Endocrinología Ginecológica que se celebrará en Florencia a final de frebrero.