La artritis reumatoide es una condición que causa dolor crónico en las articulaciones, especialmente prevalente en las mujeres que en los varones y con mayor agresividad en el género femenino. Un estudio llevado a cabo en 25 países confirma que los síntomas son peores en las mujeres y la incidencia tiene predilección (79% eran mujeres).
Los casos estudiados completaron un formulario sobre la enfermedad. La investigación coordinada por Tuulikki Sokka, del Hospital Central Jyvaskyla Central Hospital en Finlandia, parece indicar que la artritis guarda relación con las características/diferencias del sistema musculoesquelético masculino y femenino. En los casos que el sistema musculoesquelético es similar al masculino, el riesgo de artritis se reduce.
Sokka T, et al; the QUEST-RA Group. Women, men, and rheumatoid arthritis: analyses of disease activity, disease characteristics, and treatments in the QUEST-RA Study. Arthritis Res Ther 2009 Jan 14;11(1):R7.
Jyväskylä Central Hospital, Hämeentie 1, 44100 Aänekoski, Finland.
ABSTRACT: Gender as a predictor of outcomes of rheumatoid arthritis (RA) has evoked considerable interest over the decades. Historically, there is no consensus whether RA is worse in females or males. Recent reports suggest that females are less likely than males to achieve remission. Therefore, we aimed to study possible associations of gender and disease activity, disease characteristics, and treatments of RA in a large multinational cross-sectional cohort of patients with RA called Quantitative Standard Monitoring of Patients with RA (QUEST-RA). METHODS: The cohort includes clinical and questionnaire data from patients who were seen in usual care, including 6,004 patients at 70 sites in 25 countries as of April 2008. Gender differences were analyzed for American College of Rheumatology Core Data Set measures of disease activity, DAS28 (disease activity score using 28 joint counts), fatigue, the presence of rheumatoid factor, nodules and erosions, and the current use of prednisone, methotrexate, and biologic agents. RESULTS: Women had poorer scores than men in all Core Data Set measures. The mean values for females and males were swollen joint count-28 (SJC28) of 4.5 versus 3.8, tender joint count-28 of 6.9 versus 5.4, erythrocyte sedimentation rate of 30 versus 26, Health Assessment Questionnaire of 1.1 versus 0.8, visual analog scales for physician global estimate of 3.0 versus 2.5, pain of 4.3 versus 3.6, patient global status of 4.2 versus 3.7, DAS28 of 4.3 versus 3.8, and fatigue of 4.6 versus 3.7 (P < 0.001). However, effect sizes were small-medium and smallest (0.13) for SJC28. Among patients who had no or minimal disease activity (0 to 1) on SJC28, women had statistically significantly higher mean values compared with men in all other disease activity measures (P < 0.001) and met DAS28 remission less often than men. Rheumatoid factor was equally prevalent among genders. Men had nodules more often than women. Women had erosions more often than men, but the statistical significance was marginal. Similar proportions of females and males were taking different therapies. CONCLUSIONS: In this large multinational cohort, RA disease activity measures appear to be worse in women than in men. However, most of the gender differences in RA disease activity may originate from the measures of disease activity rather than from RA disease activity itself.
El equipo de científicos dirigido por Pääbo ha logrado por ahora leer el 63% del genoma del pariente prehistórico más cercano a los humanos modernos. Los investigadores han logrado secuenciar más de 3.000 millones de bases de ADN, tomando como material de partida muestras óseas de seis Hombres del Neandertal. El Hombre de Neandertal y el Homo Sapiens sufrieron cambios genéticos que hicieron posible que los humanos modernos salieran de África para distribuirse por todo el mundo hace cerca de 100.000 años. Se espera llegar a conocer, una vez se logre descifrar el genoma completo, el enigma de la desaparición del hombre de Neandertal hace unos 30.000 años.
El estudio de 52 mujeres de 17 a 30 años se basó en determinar la concentración de estradiol en la sangre en diferentes momentos del ciclo menstrual y comprobar el grado de atracción por varones "muy masculinos". Al parecer a mayor cantidad de hormona, mayor atractivo aunque siempre influye la cultura y la educación. Los investigadores encuentran un comportamiento del hombre similar a las especies animales, buscando mujeres que aparentemente son más atractiva (más estradiol) para intentar la reproducción y multiplicarse. La Dra. Graziottin considera que estas conclusiones deben ser matizadas por las normas sociales y educación.
El Dr David Rye, de la Universidad Emory University en Atlanta, sostiene que este trastorno es sobresaliente y que se tiene que reconocer como factor de riesgo. Lo que no está claro es cómo el SPI actúa para provocar esos problemas cardiovasculares. El estudio se llevo a cabo en Harvard y se publica en enero de 2009.
características del sueño. En el primer estudio, ninguno de los casos presentaba calcificaciones en sus arterias, pero al cabo de 5 años estas aparecieron en 61 individuos. Estas calcificaciones se asociaron con el escaso tiempo dedicado a dormir cada día. La doctora Diane Lauderdale, de la Universidad de Chicago, lider de la investigación, dice que el riesgo fue mínimo en los casos que dormían al menos 7 horas. La relación entre las lesiones y el sueño se ha vinculado al estrés; algún factor relacionado con el estrés reduce la duración del sueño
En agosto del 2008, poco después de crear iPS de humanos enfermos, otro grupo de científicos reprogramó células adultas del páncreas de ratones diabéticos y las convirtieron en células productoras de insulina mediante una técnica bautizada como “reprogramación directa” que, a diferencia de la anterior, evita el uso de células madre. Douglas Melton, de la Universidad de Harvard, lideró esta investigación valiéndose de tres genes para transformar las células exocrinas pancréaticas (representan cerca del 95% de ese órgano) en células beta productoras de insulina, las cuales se destruyen por error en los pacientes con diabetes juvenil o tipo 1. Con esta investigación se consiguió "un corto-circuito": se pasó directamente de un tipo celular a otro, sin necesidad de retroceder a las células madre. Es decir, se consiguió una conversión directa de una célula adulta del páncreas enferma a otra célula adulta sana capaz de producir insulina.
