Señoras embarazadas... no coman demasiada carne de ternera o vaca, sus hijos varones les pueden pedir responsabilidades cuando sean adultos. Por primera vez se ha estudiado científicamente los efectos de la dieta materna sobre el feto masculino cuando llega al estado adulto.
El estudio publicado en la revista Human reproduction incluye a 387 personas norteamericanas nacidas entre 1949 y 1983. Los análisis de semen realizados indican que los muchachos cuyas madres consumieron carne vacuna más de 7 veces porsemana, tenían 25% menos de espermatozoides que los procedentes de varones cuays madres habían consumido menos carne de ese tipo.
Este estudio podría tener consecuencias sobre los intercambios comerciales entre la Unión Europea y estados Unidos; la OMS hará un análisis técnico sobre la materia el próximo 17 de abril. Los criadores de ganado norteamericanos utilizan frecuentemente hormonas para acelerar el crecimiento del ganado. En cambio, la Unión Europea tiene prohibida esta práctica desde 1988.
Cuando se alteran las hormonas durante la vida uterina el desorden afecta a muchas de ellas. El desarrollo testicular depende de los andrógenos y los estrógenos, como se ha demostrado en experimentos con roedores. El Prof. Swan de la Universidad de Rochester, autor de la investigación comentada, está muy interesados en la vinculación entre alimentación y desarrollo reproductivo.
Hum Reprod. 2007 Mar 28; [Epub ahead of print] Links
Semen quality of fertile US males in relation to their mothers' beef consumption during pregnancy.Swan SH, Liu F, Overstreet JW, Brazil C, Skakkebaek NE.
Department of Obstetrics and Gynecology, School of Medicine, University of Rochester, Rochester, NY 14624, USA.
BACKGROUND To look at possible long-term risks from anabolic steroids and other xenobiotics in beef, we examined mens' semen quality in relation to their mother's self-reported beef consumption during pregnancy. METHODS The study was carried out in five US cities between 1999 and 2005. We used regression analyses to examine semen parameters in 387 partners of pregnant women in relation to the amount of beef their mothers reported eating while pregnant. Mothers' beef consumption was also analysed in relation to the son's history of previous subfertility. RESULTS Sperm concentration was inversely related to mothers' beef meals per week (P = 0.041). In sons of 'high beef consumers' (>7 beef meals/week), sperm concentration was 24.3% lower (P = 0.014) and the proportion of men with sperm concentration below 20 x 10(6)/ml was three times higher (17.7 versus 5.7%, P = 0.002) than in men whose mothers ate less beef. A history of previous subfertility was also more frequent among sons of 'high beef consumers' (P = 0.015). Sperm concentration was not significantly related to mother's consumption of other meat or to the man's consumption of any meat. CONCLUSIONS These data suggest that maternal beef consumption, and possibly xenobiotics in beef, may alter a man's testicular development in utero and adversely affect his reproductive capacity.
¿Qué estamos comiendo?
En Roterdam se ha proyectado la construcción de un Hospital Islámico (el primero de Europa) que ha suscitado gran polémica. La comida será acorde con los preceptos islámicos, guardias con imanes, departamentos separados para varones y mujeres con personal médico del mismo sexo, respecto estricto de las normas islámicas. El empresario que ha lanzado el proyecto es un hombre de negocios holandés que considera que hay un nicho de inmigrantes no-occidentales. Mientras que unos consideran que la idea es una aportación de apertura a la comunidad islámica, otros la consideran como la "elección del apartheid".


