Las mujeres embarazadas con depresión grave tienen mayor riesgo de que se produzca el nacimiento antes de los 9 meses. El riesgo de parto prematuro se multiplica por dos en comparación con las no-deprimidas.
Un grupo de investigadores californianos controló 791 embarazadas, dos quintas partes de las cuales demostraron sentimientos claros de depresión. Esta condición está infradiagnosticada según el artículo publicado en Human Reproduction. Además, la depresión leve afecta al 60% de las mujeres. Los investigadores piensan que la depresión cambia los niveles hormonales y se favorece el parto. Parece claro que el estado mental de la gestante tiene un fuerte papel en el curso del embarazo y, también, en la salud mental del hijo.
Las mujeres sin depresión tienen 4,1% de riesgo de parto prematuro, las que sufren depresión leve sube a 5,8%, y las que padecen depresión grave sufren 9,3% de partos prematuros! Otros factores que son relevantes son el peso corporal, el número de eventos estresantes durante el embarazo, pueden aumentar el riesgo aún más.
La profesora Vivette Glover, del Imperial College de Londres, dice que es bueno que se considere la importancia de la depresión, ansiedad y las situaciones estresantes sobre la salud maternofetal. Hasta hace poco, esos aspectos se consideraban como "tonterias" o "habladurías sin fundamento".
Li D, Liu L, Odouli R. Presence of depressive symptoms during early pregnancy and the risk of preterm delivery: a prospective cohort study. Hum Reprod. 2008 Oct 23, in pressDivision of Research, Kaiser Foundation Research Institute, Kaiser Permanente, 2000 Broadway, Oakland, CA 94612, USA.
BACKGROUND The impact of prenatal depression on pregnancy outcomes is largely unknown. METHODS We conducted a population-based prospective cohort study among pregnant women of the Kaiser Permanente Medical Care Program to examine the impact of prenatal depression on the risk of preterm delivery. We interviewed pregnant women in their early pregnancy. Women's depressive symptoms were ascertained using the standard Center for Epidemiological Studies Depression Scale (CESD). The presence of significant prenatal depressive symptoms and severe depressive symptoms was determined by CESD scores >/=16 and >/=22, respectively. RESULTS Among the 791 participants who answered CESD questions and delivered a live birth, after controlling for potential confounders using the Cox proportional hazard regression, women with CESD scores >/=16 had almost twice the risk of preterm delivery compared with women without depressive symptoms: adjusted hazard ratio (aHR) = 1.9, 95% confidence interval (CI) 1.0-3.7. The risk of preterm delivery increased with increasing severity of depression: aHR = 1.6 (CI 0.7-3.6) for CESD 16-21 and aHR = 2.2 (CI 1.1-4.7) for CESD >/=22. The risk of preterm delivery associated with prenatal depression appears to be exacerbated by low educational level, a history of fertility problems and the presence of obesity and stressful events. The observed associations were not confounded by the use of antidepressants, although some of the associations did not reach statistical significance. CONCLUSIONS Our findings show that pregnant women with depressive symptoms are at increased risk of preterm delivery and, in addition, provide preliminary evidence that social and reproductive risk factors as well as obesity and stressful events may exacerbate the effect.

Hace menos de 10 años se apobó el inhibidor de la recaptación de serotonina y norepinefrina antes citado, que se ha comunicado que tiene toxicidad y mayores riesgos de suicidio y síndrome de la serotonina que los competidores farmacológicos. Además, el investigador principal Charles "conflicto de intereses" Nemeroff parece que no jugó muy limpio según el New York Times y fue marginado de su trabajo en la Universidad Emory. Entre las "perlas" de Nemeroff su declaración de que el producto conseguía 67% de remisiones a largo plazo. Parece que "el maquillaje" de resutlados había funcionado previo acuerdo con el fabricante. En el New England Journal of Medicine del 18 de septiembre de 2008 aparece una retractación sobre la materia.
Ahora parece que se cuestiona el nuevo producto, derivado del anterior y sometido a críticas. El fármaco se pretende comercializar para los sofocos de las mujeres menopáusicas.
Mediante una encuesta diseñada al respecto se estudiaron mujeres en su fase posparto para determinar las influecias geográficas y económicas. Los factores de mayor relevancia para sufrir depresión posparto incluyen: edad muy joven al ser madre, bajo nivel de educación formal, y recibir asistencia a través de la beneficiencia. Otros factores importantes para la depresión son: consumo de tabaco, abusos físicos antes del embarazo o durante el mismo, estrés causado por la pareja durante el embarazo, situaciones traumáticas durante el embarazo y problemas financieros.
Los investigadores, liderados por el profesor Irving Kirsch, han tenido que invocar la ley de libertad de información para analizar resultados sobre el inhibidor de la recaptación de la serotonina, como Prozac, la droga más usada para tratar problemas depresivos, y otras similares. El artículo publicado recientemente en el PLOS señala que 37 de los 38 estudios sobre antidepresivos con resultados positivos se publicaron, mientras que los que daban resultados negativos se publicaron 14 de los 36 estudios. Incluso entre los 14, muchos de ellos no resaltaban las ideas suicidas y desesperanza persistentes mientras que enfatizaban la mejoría del sueño y la sensación de energía. Los síntomas vegetativos (letargia, insomnio, poco apetito) de depresión en presencia de un humor depresivo continuado, juegan un papel significativo en el riesgo de consumar el suicidio.
Los trabajos que producen menos depresión son los ligados a arquitectura, ingeniería, ciencias y la instalación y mantenimiento de tratamientos contra el consumo de drogas.
Estos resultados obligan a que los médicos y familiares de la embarazada se preocupen y presten atención a la depresión. Evelyn Whitlock, investigadora del proyecto, dice que “hay que considerar los problemas mentales y tratarlos dado que muchas mujeres están deprimidas antes del embarazo o ya desde las primeras fases. Además, el trastorno se debe manejar como un problema crónico en lugar de cómo un problema coyuntural que desaparecerá durante el parto. Muchas mujeres están tomando tratamiento farmacológico desde antes de la gestación; los fármacos más usados son los inhibidores de la recaptación de serotonina.
Un adulto de cada cuatro se enfrenta en algún momento de su vida con la depresión. El estudio sostiene que para el año 2020 la depresión será la segunda causa de sufrimiento mundial. Por eso, los investigadores solicitan más medios para luchar contra la enfermedad. Por otra parte, los médicos tienden a concentrarse en enfermedades físicas y menos sobre el sufrimiento mental. Sin olvidar que muchas enfermedades físicas causan con frecuencia estados depresivos crónicos ligados a problemas de salud general.
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