La revista Science ha elegido el descubrimiento científico más importante del año 2008, como si de un concurso mediático se tratase. La elección ha sido muy reñida. Modificar el reloj biológico celular, tras la modificación de unos genes, para regresar a ser una célula madre pluripotencial es el descubrimiento del año. También ocupó un lugar destacado la primera observación directa de un sistema solar.
En este año 2008 que termina, la investigación en el campo de células madre permitió acercarse más a la creación de tratamientos hechos a la medida de las personas que padecen enfermedades como diabetes tipo 1 y Parkinson. En febrero de este año, científicos norteamericanos lograron reprogramar células humanas de la piel para convertirlas en otras con las mismas propiedades de las células madre embrionarias, con capacidad de convertirse por ejemplo en células óseas, musculares o neuronales. Los científicos, liderados por los neurólogos Kathrin Plath y William Lowry, señalaron que mediante cuatro reguladores produjeron una alteración genética para “regresar el reloj al pasado” de las células de la piel y crear otras prácticamente iguales a las células madre embrionarias. Dichos reguladores activan o desactivan genes y, con ello, las células resultantes fueron funcionalmente iguales a las embrionarias y tuvieron una estructura biológica idéntica.
Además, del valor intrínseco de la citada investigación, este estudio confirmó que es posible crear células pluripotentes (con capacidad de convertirse en otras) a partir de células de la piel, sin tener que usar óvulos o embriones, una condición que limita la investigación con estas células en varios países (incluyendo Estados Unidos) por cuestiones bioéticas. Este tipo de células se les conoce como “células madres pluripotenciales inducidas” (iPS, en sus siglas en inglés) y ya habían ganado el premio de Science al descubrimiento científico del año 2007 cuando fueron creadas por primera vez. La diferencia es que el año pasado fueron creadas con células de ratones, mientras que ahora se obtienen con células humanas.
En agosto del 2008, poco después de crear iPS de humanos enfermos, otro grupo de científicos reprogramó células adultas del páncreas de ratones diabéticos y las convirtieron en células productoras de insulina mediante una técnica bautizada como “reprogramación directa” que, a diferencia de la anterior, evita el uso de células madre. Douglas Melton, de la Universidad de Harvard, lideró esta investigación valiéndose de tres genes para transformar las células exocrinas pancréaticas (representan cerca del 95% de ese órgano) en células beta productoras de insulina, las cuales se destruyen por error en los pacientes con diabetes juvenil o tipo 1. Con esta investigación se consiguió "un corto-circuito": se pasó directamente de un tipo celular a otro, sin necesidad de retroceder a las células madre. Es decir, se consiguió una conversión directa de una célula adulta del páncreas enferma a otra célula adulta sana capaz de producir insulina.
Más información en
Science: Descubrimiento del año 2008 Scientists at UCLA reprogram human skin cells into embryonic stem cells
La paciente recibió la donación de un ovario de su hermana gemela y espera dar a luz esta semana en Londres. Esta nueva técnica da unas grandes esperanzas a las mujeres con menopausia precoz a causa de radioterapia o quimioterapia. El avance conseguido permite especular con la posibilidad de congelar tejido ovárico en aquellas mujeres que quieren retrasar su maternidad por motivos sociales o laborales.
Estos tomates se han creado añadiendo dos genes (Delila y Rosea1) de las flores de "boca de dragón" que dan un color peculiar a los frutos por el alto contenido en antocianinas que pertenecen al grupo de los antioxidantes isoflavonoides. Las antocianinas se encuentras en los frutos como los arándanos y fresas. Los nuevos tomates tienen el triple de antocianinas que los habituales.
En la actualidad el cáncer de mama es una enfermedad que se diagnostica precozmente en aquellos sitios donde se realizan mamografías de screening. Además, se están investigando nuevas técnicas diagnósticas que permitan la detección de enfermedad mucho antes que sea posible por mamografía.
A pesar de estos y otros muchos avances, el miedo atávico, ancestral, subconsciente, nos puede causar un "bloqueo mental" y no acudir a los especialistas, reduciendo las posibilidades diagnósticas y terapéuticas.
Hace dos años, investigadores japoneses (Shinya Yamanaka y otros, de la Universidad de Kyoto) comunicaron por primera vez la creación de dichas células usando un "cóctel" de virus para transportar los genes. Al año siguiente el mismo investigador japonés, trabajando con James Thomson en Wisconsin, demostró que la técnica era aplicable a células humanas. Sin embargo, había un problema:se usaban retrovirus que se incorporaan al genoma y provocan cáncer. El trabajo ahora publicado en Science sdoluciona esos problemas, usando otro tipo de virus.
Estudios previos habían demostrado que convertir el tomate en salsas o purés produce efectos saludables. La nueva investigación va más allá. Calentar el tomate de la salsa con una pequeña cantidad extra de aceite vegetal, para recalentar la salsa, aumenta las ventajas para la salud. Estos es así poque el aceite modifica la estructura de la molécula de licopeno (la molécula activa) y permite el mejor transporte hasta la sangre y mejora la digestión. El Dr. Steven Schwartz ha comprobado que con ese pequeño truco culinario aumentan las propiedades saludables del tomate.
Estos dos cánceres son menos frecuentes que el cáncer de cuello uterino (cérvix). La FDA ha procedido por nuevos resultados y porque los virus implicados en el origen de los 3 cánceres son los mismos: VPH. En Estados Unidos hay más de 20 millones de personas contagiadas por el VPH. ¿En España cuantas habrá?... dos... tres millones?