Los ginecólogos estiman que vender sin receta la píldora poscoital evitaría el 70% de los abortos en España.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el uso generalizado de la AU podría evitar un 70% de los abortos. Este dato es especialmente significativo para el colectivo de mujeres inmigrantes, que practica el 50% de las interrupciones voluntarias del embarazo que se realizan en España. Actualmente el acceso a la AU en España es desigual en las distintas comunidades autónomas. Mientras que algunas se hacen cargo del coste del medicamento y lo recetan en todos los servicios sanitarios, en otras no lo administran en servicios de urgencias
Medidas para mejorar el acceso a la AU
Según los expertos, existen ciertas medidas, probadas ampliamente en otros países, que ayudarían a mejorar el acceso a la AU y, por lo tanto a evitar un elevado número de embarazos no deseados, muchos de los cuáles acaban en abortos. Si esta información es importante para todas las mujeres, existe un colectivo para el que lo es aún más: el de las inmigrantes. Según datos del Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), un 50% de las interrupciones voluntarias de embarazo en España se practican en mujeres inmigrantes. Un estudio publicado recientemente en el boletín de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI) pone de manifiesto que el 80% de las inmigrantes no han oído hablar jamás de la anticoncepción de urgencia.
Mejorar la información disponible sobre la AU sería la primera medida para conseguir un mayor acceso a este medicamento. Para ello, el papel de los propios ginecólogos y obstetras es clave y estos no siempre informan a sus pacientes sobre la existencia de la AU y cómo y cuándo utilizarla. Según una encuesta a 809 ginecólogos participantes en el reciente congreso anual de la SEGO, aunque la mayoría de estos especialistas (62%) informa sobre el posible error en el manejo de los anticonceptivos de uso regular, aproximadamente una cuarta parte sólo lo hace cuando instaura un nuevo tratamiento o aconseja un cambio de método.
Respecto a informar específicamente sobre la AU, el 54% de los ginecólogos menciona siempre esta posibilidad al hablar de anticonceptivos, pero un 10% sólo lo hace cuando informa sobre el preservativo y un 22% sólo si la paciente requiere de AU en el momento de la consulta. “Los ginecólogos españoles conforman un colectivo amplio en el que lógicamente concurren diferentes formas de pensar, pero yo creo que un porcentaje elevado sí informa a las pacientes sobre la AU. Nosotros no queremos embarazos no deseados y por lo tanto esta anticoncepción con pronta respuesta es bienvenida si contribuye a evitarlos, como de hecho hace”, subraya el Prof. José Manuel Bajo Arenas, presidente de la SEGO.
Además de la información, la gran medida que aumentaría el acceso a la AU es su posible administración sin receta o que, al menos y mientras esta demanda es satisfecha, se pudiera prescribir por adelantado. Así, la paciente no tendría que buscar en primer lugar un servicio médico (en muchas ocasiones de guardia) y, a continuación, una farmacia, sino que iría directamente a este segundo paso. Por lógica, es mucho más probable que la mujer encuentre una farmacia disponible por la noche o en fin de semana para obtener la AU, que halle a un médico disponible para que haga la prescripción.
“En la SEC no consideramos imprescindible la receta médica para la adquisición de la AU. Para ello, nos basamos en que es un medicamento esencial de la OMS y también en su inocuidad, en la sencillez de su uso, en la capacidad de discernimiento de las mujeres que la han de tomar y en que se ha demostrado un uso adecuado de esta forma en países con sistemas sanitarios tan avanzados como muchos de Europa y EEUU”, comenta el Dr. Pérez Campos.
La venta sin receta en las farmacias españolas de la llamada "píldora del día después" evitaría el 70% de los abortos que se registran en países como España, donde en 2005 se practicaron cerca de 91.000 interrupciones del embarazo -un 7% más que en 2004- y donde cada año crece esta cifra alrededor de un 5%, según manifestaron en rueda de prensa el Prof. José Manuel Bajo Arenas, presidente de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología (SEGO), y el Dr. Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC).
Ambos especialistas denunciaron que son numerosos los obstáculos que encuentran las mujeres en España para conseguir este método anticonceptivo de urgencia -no abortivo, según puntualizaron-, que además de necesitar receta, suele solicitarse sobre todo en fin de semana, un período en el que aumentan las dificultades para conseguirlo en menos de 72 horas, su período de acción efectiva.
Estos problemas aumentan "dependiendo de la comunidad autónoma en la que se encuentre la mujer", ya que regiones como la Comunidad Valenciana o el País Vasco no cuentan con programas específicos en esta materia, una situación que contrasta con la de lugares como Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha o recientemente Castilla y León -donde se financia la anticoncepción de urgencia-, o con la situación de regiones como la de la Comunidad de Madrid, Cantabria, Canarias o Baleares, donde no llegan a financiar, pero también tienen programas para mejorar el acceso al fármaco. Ante esta situación, la SEGO y la SEC apuestan por que el Gobierno apruebe la libre dispensación de este medicamento en las farmacias, una propuesta realizada el pasado noviembre por el grupo parlamentario de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) a través de una proposición no de Ley en la que instaba al Gobierno a incluir la píldora en el listado de fármacos que se dispensan sin receta.
Según el presidente de la SEC, a pesar de que esta propuesta fue bloqueada por la oposición de algunos partidos, los ginecólogos han notado a las autoridades "sensibles" al tema, que ahora está en fase de estudio y que esperan se resuelva dentro de unos seis meses en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS). En su defecto, para mejorar la accesibilidad a este método anticonceptivo, ambas sociedades científicas proponen la prescripción avanzada del fármaco para que las mujeres "tengan la receta en el bolso" en el caso de que ocurra un accidente, o la prescripción por teléfono, sin necesidad de acudir a la consulta. Asimismo, consideran imprescindible lanzar una "campaña informativa" sobre el uso de la 'píldora del día después' que acabe con la "situación de confusión y desinformación" en la que se encuentran las mujeres de nuestro país en relación con la anticoncepción de urgencia, sobre todo entre las mujeres inmigrantes, el sector al que pertenecen el 50% de los abortos practicados. "El 83,1% de las mujeres asegura necesitar información a pesar de que la píldora entró España hace seis años", indicó el presidente de la SEGO. Los expertos españoles aseguran que la prescripción avanzada, que ya funciona en países como Francia, Reino Unido, Grecia o Portugal, no aumentará su uso irresponsable, ni las infecciones de transmisión sexual (ITS) ni la frecuencia con la que las parejas realizan el coito sin protección, como ya lo demostró un estudio realizado por ginecólogos y obstetras de Estados Unidos. No obstante, anunciaron un proyecto piloto para realizar esta misma investigación en la Comunidad Valenciana y "demostrar estos resultados también con mujeres en España".
Los especialistas aseguran, basándose en diversos estudios realizados en España, que la edad media de las mujeres que piden la píldora del día después es de 23 años y que "entre los 16 y los 25 años" la demanda de este método "se dispara", unos datos que demuestran que no son sólo las adolescentes quienes utilizan la píldora, sino que pueden necesitarla todas las mujeres a las que les falla su anticonceptivo habitual o deciden no protegerse. De hecho, según estas investigaciones citadas por los ginecólogos, sólo el 1,9% de las mujeres que solicitan la píldora son menores de 16 años, un grupo de edad por el que se mostraron "especialmente preocupados" por los "tintes dramáticos" que suponen sus casos. A juicio del Dr. Pérez Campos, la mejor medida para evitar este tipo de situaciones y también el aborto adolescente es educar a los más jóvenes "a partir de los 14 años" en la afectos y sexualidad responsable, como lo han hecho ya países como Holanda.
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Vía: Jano On Line